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¿Qué son los insultos?
Un insulto es un término ofensivo o degradante que a menudo se utiliza para discriminar, denigrar, acosar o alentar la violencia contra alguien por las siguientes características de especial protección: edad, raza, etnia, color, casta, país de origen, inmigración, religión, sexo, género, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, problema médico grave e historial militar.
Al pensar en los insultos y su impacto en los demás, es importante recordar que las lenguas y las culturas difieren y evolucionan. Lo que antes no era un insulto puede ser considerado como tal ahora, así que es mejor mantenerse informado. Incluso si un insulto no se considera ofensivo en tu ubicación, tu stream o mensaje de chat puede afectar a cualquier persona, en cualquier lugar, y Twitch confiere a todos los usuarios de todo el mundo las mismas medidas de protección en virtud de su política de incitación al odio. Del mismo modo, es posible que no consideres algo un insulto en determinados contextos al hablar del grupo con el que te identificas, pero otros sí podrían considerarlo, incluidos los miembros de ese grupo.
Cuando se trata de insultos (y de incitación al odio en general), la gente suele dar más importancia a la intención que al impacto de lo que dicen. Esto significa que, si ofendemos a alguien, tendemos a hacer hincapié en lo que queríamos decir con nuestras palabras o actos, en lugar de en cómo nuestras palabras han hecho sentir a otra persona o en las consecuencias de nuestro comportamiento. También podemos justificar las palabras o acciones ofensivas si las percibimos como involuntarias o redirigir el foco de atención a las intenciones de la persona (por ejemplo, “no pretendía que sonara así”), en lugar de centrarnos en los sentimientos de la persona a la que se ha ofendido. Independientemente de la intención o de si los actos y las palabras fueron a propósito, la víctima o persona afectada sigue saliendo perjudicada. Por eso es fundamental dar prioridad al impacto de nuestras palabras y reconocer el daño causado.
Consulta las Directrices de la comunidad para más información. A continuación incluimos algunos ejemplos de uso de expresiones prohibidas en Twitch:
***Nota:***En Twitch, permitimos ciertas palabras o términos que de otro modo infringirían nuestra política, siempre y cuando se usen como muestra de cariño u orgullo, y siempre que esa intención quede clara. También hacemos excepciones con los insultos presentes en canciones (y al cantarlas), siempre y cuando la canción en sí no incite al odio y los insultos no vengan acompañados de otro contenido denigrante o discriminatorio.
¿Por qué son perjudiciales los insultos?
Parecido al caso de la incitación al odio, los insultos son perjudiciales no solo porque ofenden a alguien al instante, sino porque los insultos también pueden causar daños más profundos y significativos a lo largo del tiempo. Las investigaciones psicológicas han demostrado que ser insultado puede tener consecuencias graves en la salud mental y el bienestar de las víctimas, incluyendo la ideación suicida, el trastorno de estrés postraumático y la depresión. Las víctimas también informan sentirse exhaustos y frustrados por el proceso de “limpieza del odio”, que implica una profunda interacción con imágenes y mensajes abusivos, incluyendo insultos.
Además del impacto en otros individuos, el uso de insultos fomenta las desigualdades sociales o la exclusión al normalizar las percepciones negativas y ofensivas de grupos de personas y la idea de que un grupo de personas es diferente o inferior. Los insultos son herramientas de exclusión: pueden comunicar a otra persona que “no forma parte de un grupo” o, lo que es peor, que no tiene valor, aunque el insulto no vaya dirigido a ella. Como indica el filósofo del lenguaje Kent Bach, utilizar o incluso mencionar un insulto es “un recordatorio patente” de la historia que hay detrás de ese insulto, es decir, de cómo se desarrolló como forma de describir y dirigir el odio a un grupo específico de personas. En resumen, utilizar un insulto para describir una situación o incluso un personaje de un videojuego puede ser tan perjudicial como insultar a una persona en concreto.
Como sucede con la incitación al odio, los insultos también suelen ser el primer paso hacia otras formas peligrosas y extremas de acoso. En el caso de Tanya Gersh, una agente inmobiliaria judía de Estados Unidos, tras la publicación de una serie de artículos sobre ella en una página web neonazi en 2016, fue aterrorizada por los seguidores de la página, comenzando con insultos antisemitas y culminando con[A1] amenazas de muerte enviadas a su buzón de voz. Como consecuencia del acoso, sufrió ataques de pánico, le cogió miedo a contestar al teléfono o a salir de su casa, y su salud física se vio muy afectada. Como cabe esperar, el uso de insultos para acosar hace que la gente se atemorice. Como cabe esperar, el uso de insultos para acosar hace que la gente se atemorice.
También es importante recordar que rara es la vez que los insultos se reciben puntualmente o una sola vez; es más bien al contrario. En la mayoría de los casos, quienes reciben los insultos los oyen una y otra vez a lo largo de su vida, lo que agrava su impacto. Como explica la periodista Catherine Mayer,
“La gente siempre habla de incidentes individuales, diciendo ‘No es para tanto, ¿verdad? No te lo tomes a mal’. Pero lo que importa es la suma de todos estos incidentes de supuesta poca importancia”.
De forma parecida, la escritora y activista Michelle Taylor ha dicho:
“Ha habido días en los que grupos enteros de personas me han escrito por las redes para llamarme todos los calificativos e insultos habidos y por haber, solo por ser mujer, negra y feminista”.
El impacto de los insultos de odio es especialmente profundo cuando nadie hace nada al respecto. El silencio da a entender que esas palabras llenas de odio son admisibles, lo que anima a otros a utilizarlas o a participar en otros actos de odio o conductas tóxicas. El silencio también perjudica a los grupos directamente afectados por los insultos. No oponerse a los insultos da a entender a los demás que podrían ser el siguiente objetivo, lo que podría hacer que el acoso empeore y resulte en doxing, swatting, amenazas, violencia, etc. Perjudican la capacidad de las personas (especialmente los grupos vulnerables y marginados) de participar plenamente en una comunidad, haciendo que teman lo que podría suceder si lo hacen.
¿Qué puedo hacer para aprender más sobre las conductas de odio y los insultos?
Puedes informarte más sobre cómo la incitación al odio y los insultos afectan a los entornos online leyendo algunos de estos recursos. Aquí tienes algunos con los que empezar:
¿Qué sucede si de manera no intencionada mi comportamiento incita al odio y alguien me llama la atención por ello?
Si alguien te llama la atención, no reacciones poniéndote a la defensiva e invalidando sus sentimientos. Intenta escuchar y pídeles que expliquen cómo y por qué se han sentido perjudicados por la incitación al odio o los insultos. Tómatelo como una oportunidad para aprender sobre la experiencia de otra persona.
¿Qué puedo hacer para ser un usuario más responsable y comprometido en Twitch y otras plataformas de Internet en lo que respecta a la incitación al odio y los insultos?
Piensa en cómo te comportas en Twitch y en otras plataformas de Internet y pregúntate por qué actúas de determinadas maneras o utilizas un lenguaje que otros podrían considerar ofensivo:
¿Lo haces por costumbre? ¿No eras consciente de que incita al odio? ¿Es por ofender o perjudicar a alguien? De nuevo, si te llaman la atención, no te pongas a la defensiva. En su lugar, céntrate en el impacto que el incidente podría tener en otros usuarios o en la comunidad.
Nadie es perfecto. Todos cometemos errores a veces. Incluso si piensas que “solo estás bromeando”, es posible que otra persona no lo vea de esa manera. Eso no te convierte en una mala persona. Sin embargo, todos tenemos la responsabilidad de reflexionar sobre cómo nuestras acciones afectan a otras personas en nuestras comunidades y ajustar nuestro comportamiento para ser miembros de la comunidad más positivos y responsables.
Como miembros de la comunidad, también tenemos un papel esencial para dar forma a la cultura de las comunidades, y no ignorar las circunstancias al presenciar actos de incitación al odio e insultos. Esto es especialmente crucial en el caso de los streamers. Los estudios indican que los creadores de contenido en línea tienden a impulsar hábitos de comportamiento porque se les considera modelos de conducta y líderes de las comunidades que crean. La mayoría de la gente está de acuerdo en que la incitación al odio y los insultos son perjudiciales y no tienen cabida en las comunidades en línea, pero actuar contra ellos puede ser desalentador. En una encuesta reciente de jugadores en línea, el 76 % de los participantes estaba de acuerdo en que la incitación al odio y los insultos deben ser confrontados, pero menos del 20 % aseguró haber confrontado realmente a alguien por incitar al odio mediante actos o insultos. La reticencia es comprensible, pero, por desgracia, agrava el problema al normalizar los prejuicios, la exclusión y el acoso. En lugar de eso, puedes convertirte en un aliado de las siguientes maneras:
***Nota:***Si eres streamer, eres responsable de garantizar que el contenido que aparece en tu canal respete nuestros términos del servicio y las Directrices de la comunidad. Si aparece contenido que incite al odio o al acoso en tu stream o chat, esperamos que tomes las medidas necesarias para mitigar este comportamiento y asegurarte de que no vuelva a ocurrir.
Además, también puedes ayudar hablando sobre la incitación al odio y los insultos y por qué son perjudiciales, celebrando y amplificando el contenido positivo cuando las personas actúen de forma respetuosa, y reflexionando sobre tu comportamiento para evaluar cómo puedes contribuir de manera más positiva a la comunidad.
La incitación al odio se normaliza con demasiada frecuencia en los espacios online, como vemos en este ejemplo de un estudio de la Dra. Stephanie Ortiz sobre cómo los hombres de color han llegado a aceptar el racismo en los juegos online. Se le preguntó a un jugador cómo afronta el racismo en los juegos online, a lo que respondió:
“Me da igual. [pausa] Bueno, la verdad es que… Durante mucho tiempo, me preocupaba. Lidiar con ignorantes puede ser muy agotador. Llevo mucho tiempo escuchando comentarios así y había acumulado mucho resentimiento hacia desconocidos a los que nunca voy a ver en la vida. Tenía que conseguir que dejara de dolerme de alguna forma”.
El cambio para detener el daño que sienten tantas comunidades vulnerables y marginadas en los espacios online puede comenzar contigo.